Cursos de idiomas

Nombres y verbos se aprenden en regiones cerebrales distintas

Dos psicólogos españoles y un neurólogo alemán han demostrado recientemente que cuando una persona aprende un nombre, reacciona una parte distinta de su cerebro que si aprende un verbo. Para realizar este estudio, han utilizado imágenes cerebrales tomadas con resonancia magnética.

Los investigadores sabían que muchos pacientes con daño cerebral tenían problemas para procesar este tipo de palabras, y que los niños aprendían antes los nombres que los verbos. Además, los adultos también reaccionaban más rápido a los nombres en los tests cognitivos.

Los investigadores idearon un experimento basándose en estas ideas. Eligieron 21 personas que aprenderían nombres y verbos mientras registraban sus reacciones neurológicas mediante resonancia magnética. Esta técnica les ha posibilitado reconocer qué regiones del cerebro se activan cuando una persona desempeña una tarea.

Los idiomas tienen mucho que ver con las matemáticas

En la revista Time han publicado un reportaje en el que explican la unión entre la adquisición del idioma y la comprensión de los números a raíz de una población nicaragüense de sordos que hablaban una lengua de signos que habían inventado ellos mismos para hablar con sus amigos y familiares.

Lo que descubrieron los investigadores fue que esta población tenía problemas para contar números por encima de 3 y por supuesto tampoco podían sumar grandes cantidades. Lo que averiguaron es que los niños que aprenden con otros niños la lengua de signos, aprenden también a contar y las relaciones entre los números (por ejemplo, que 8 es mayor que 7 y el doble de 4).

Los investigadores concluyeron que los niños aprenden los números como una lista y pueden recitarlos en orden cuando los están aprendiendo pero aún no conocen el valor de los mismos. Para aprender un idioma, por lo tanto, es tan importante conocer las palabras como los números para poder pensar en abstracto.

El profesor, la base del aprendizaje de un idioma

Más allá de la elección de un idioma que nos sea más o menos familiar para aprenderlo, conseguir un profesor que sea competente es la variable más importante a la hora de conocer y manejar correctamente una lengua extranjera. Un buen profesor no solo enseñará de una manera clara y eficaz, sino que sabrá cómo estimular a los alumnos para que aprendan más deprisa y de manera más eficaz.

Los profesores son la base de todo aprendizaje, y deben conocer el nivel y las limitaciones de los alumnos para poder adaptar la materia lingüística a las necesidades de cada uno. También deben conocer las diferentes herramientas de las que se disponen en los cursos de idiomas para elegir en cada momento la óptima.

Aprender un idioma es más fácil si se tiene al lado a un profesor que sepa la mejor manera de transmitir sus conocimientos de manera duradera.

Aprender idiomas previene el Alzheimer

La Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia se ha reunido la semana pasada en Washington y los expertos han dictaminado que la mejor gimnasia cerebral para prevenir demencias seniles como el Alzheimer es aprende idiomas. Las personas bilingües estudiadas tenían mayor capacidad de concentración y aprendizaje.

Los niños bilingües tienen la memoria activa en todo momento y son capaces de separar ambas lenguas, mientras que incluso aquellas personas que aprenden idiomas cuando son adultos también tienen mayor capacidad de desarrollar más algunas partes del cerebro, aunque estos últimos tienen que dejar de pensar en uno para centrarse en el otro mientras que los niños pueden pensar en ambos simultáneamente.

Pero no sólo ser bilingüe, sino también aprender un idioma de adulto puede ayudar a retrasar los efectos del envejecimiento, según explicó la doctora Ellen Bialystok, profesora de Psicología de la Universidad de York en Toronto (Canadá).

Desconocer un segundo idioma puede anclar el futuro de la empresa

Hoy en día hablar una segunda lengua se ha convertido en un requisito indispensable para los trabajadores de muchas empresas. Las compañías, sabedoras que unos trabajadores bilingües pueden ser la diferencia entre una expansión internacional y verse recluidos solamente al mercado español, cada vez buscan que sus trabajadores hablen más idiomas.

Una segunda lengua permite incluso a las empresas orientadas a servicios B2B poder optar a trabajar al servicio de una multinacional que necesite que todas sus filiales hablen, además de la lengua del país donde se encuentran, el de la empresa matriz. No solo el inglés es indispensable sino cada vez más vemos en España empresas francesas, alemanas o suecas que necesitan comunicarse con las filiales y con otras empresas en su lengua nativa para poder comprenderse mejor.

Las empresas españolas cada vez más se decantan por planes de formación integral en idiomas para sus trabajadores para poder expandir su radio de acción a empresas cada vez mayores en tamaño.