El mundo empresarial actual funciona con ordenadores, se nutre del know-how de sus trabajadores y habla un idioma: el inglés.

En España tenemos dos de tres. Es decir, que funcionamos al 75%. Ésa debería ser una razón de peso suficiente para intentar remediar ese lastre que arrastramos. Pero hay diez más.

La formación de inglés in company es la respuesta a ese problema. Y, lo mejor de todo, es que es una solución que no causa problemas a la empresa.

  1. Los trabajadores aprenden y practican el idioma con profesores altamente cualificados y especializados en la impartición de idiomas en los centros de trabajo. Por tanto, asociarán inmediatamente el empleo del inglés es su propio puesto laboral sin tener que realizar desplazamientos ni perder horas de trabajo.
  2. La formación in company se centra en aspectos determinados del mundo laboral para que sus alumnos aprendan a manejarse del modo estandarizado mundial de comunicación en inglés. De esa manera, aprenderán las formas y expresiones habituales en mundo empresarial.
  3. La formación se adapta a las necesidades de la empresa y de los trabajadores. Por ejemplo, se pueden dar clases para grupos con el mismo nivel para crear una sinergia educativa o impartir clases individuales para mejorar la fluidez de una persona.
  4. Los alumnos pueden presentar problemas que les hayan surgido ese día o situaciones a las que se enfrentan con dificultad diariamente para potenciar esas debilidades y que aprendan a resolverlas por su cuenta a partir de ese momento.
  5. Aprenderán a intercomunicarse entre ellos en inglés, lo que les ayudará a poder trabajar conjuntamente con clientes o proveedores extranjeros como equipo. Eso dará una imagen de solidez y profesionalidad a la empresa.
  6. La formación in company se encarga de eliminar los errores heredados del idioma español, traducciones literales o uso equivocado de los tiempos verbales que acercarán más y mejor a la empresa al nivel internacional.
  7. Con la formación in company, podrán practicar las presentaciones antes de realizarlas, mejorando su expresividad y vocabulario con el apoyo de nuestro equipo didáctico.
  8. Factores negativos como la vergüenza o la timidez a la hora de hablar se irán poco a poco erradicando para que los empleados ganen en seguridad e iniciativa.
  9. Aquellos empleados con nivel bajo ya no tendrán que depender de otras personas para realizar comunicaciones breves y específicas. Por otro lado, los trabajadores con un alto nivel mejorarán su pronunciación y entonación y así librarse de los clichés nacionales en torno a los acentos. El inglés correctamente hablado abre más puertas de las que muchas empresas se creen.
  10. La formación in company no sólo beneficia a sus usuarios, mejorando un aspecto crucial en su desarrollo profesional, sino que también incrementa la valía total de la empresa y su competitividad. Cada mejora individual hace crecer un peldaño a la compañía.

Formacion de inglés in company

Resumiendo, invertir en formación de inglés para empresas repercute en la fortaleza y solidez del negocio, permitiendo una mejor y más rápida expansión, diferenciándola de la competencia o poniéndola a su altura, motivando a sus empleados con un plus de desarrollo personal y facilitando la comunicación internacional. Hay que actuar a nivel local para poder pensar en global, como decía un famoso eslogan.