cualificacion examinador idiomas

Es de sobra conocida la necesidad de disponer de un título a la hora de ejercer una determinada profesión. Un hospital jamás contrataría a un médico que no poseyera un documento acreditativo de que ha cursado y finalizado estudios de medicina de la misma manera que un abogado no puede presentarse en un juzgado sin la certificación oficial correspondiente. Por otro lado, existe cierta laxitud al respecto en otro tipo de profesiones, como la de los chavales que se sacan un dinero extra trabajando detrás de una barra sin haber estudiado profesionalmente hostelería.

La irrupción de las nuevas tecnologías en las empresas creó un vacío legal al respecto de qué requisitos debía exigirse a puestos recién creados sin disponer de estudios profesionales, dado que no existían tales en nuestro país. Pero también dejó en evidencia a otras posiciones que, hasta la fecha, estaban huérfanas de definición. Como es el caso de los examinadores de idiomas.

Hagamos un breve inciso para especificar lo que este puesto significa. Por un lado, están los examinadores oficiales de idiomas que se encargan de evaluar las pruebas de nivel para los exámenes de las escuelas de idiomas. Por otro, aquellos encargados de realizar pruebas de idiomas en las entrevistas de trabajo. Los primeros estaban sujetos a unas condiciones bien definidas por parte de los centros que certificaban los títulos. Los segundos, bastaba con saber el idioma en cuestión para poder hacer las entrevistas. Esto significaba que cualquiera que chapurreara con cierta facilidad la lengua podía ser escogido para comprobar el nivel de los candidatos.

Las cosas han cambiado. La globalización ha dejado en evidencia la escasa preparación de las empresas españolas para comunicarse con fluidez y precisión en un entorno políglota que se entiende en inglés. Lo que antes no era más que un requisito deseado ahora se ha convertido en una imperiosa necesidad para no perder competitividad con la competencia y se ha modificado el sistema de selección dentro de este ámbito. Las empresas y departamentos de Recursos Humanos se han visto obligadas a profesionalizarse dentro de este campo. Para ello, deben presentar un informe de nivel de idioma verdadero de los solicitantes que esté homologado por un Instituto Oficial.

Los examinadores de idiomas, por lo tanto, requieren ahora una cualificación demostrable que les permita evaluar el nivel de idiomas con precisión y garantías, a diferencia de un empleado que, por saber el idioma en cuestión, acometía la tarea con más pena que gloria. Esta cualificación es exigida también a los nativos, puesto que existe la falsa creencia de que ellos hablan su idioma con corrección. Como decía un amigo mío, que yo sepa cocinar no me convierte en cocinero.

La cualificación necesaria para ser examinador de idiomas suele depender según la lengua solicitada, claro está. Pero en términos generales, podemos señalar los siguientes puntos:

  • Conocer el sistema de evaluación del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas. Sin éste, sería imposible establecer el nivel del idioma exigido para ocupar un puesto determinado dentro de una empresa
  • Un certificado de haber cursado un número de horas determinadas en un centro oficial que, en función del idioma, podrá ser optativo en caso de disponer del resto de cualificaciones que aparecen en esta lista.
  • Disponer de una licenciatura de primer grado o equivalente. No obstante, como en el caso del inglés, ésta puede ser compatible o alternativa a la de poseer un título reconocido para la enseñanza de inglés como idioma extranjero.
  • Experiencia docente demostrable y actual. Si incluye referencias positivas, y de nuevo en función del idioma, no será preciso que presente un título oficial o licenciatura.

Demostrar que domina el idioma para el nivel del examen.