23 de enero de 2026

FUNDAE (antes Fundación Tripartita): Guía de formación bonificada para empresas en 2026
Aquí encontrarás una guía completa para entender y aprovechar al máximo el sistema de formación bonificada en España, desde los conceptos básicos hasta las mejores prácticas para empresas de todos los tamaños.
Debido al ritmo de cambio tecnológico y a la necesidad de upskilling y reskilling, las empresas corren el riesgo de quedarse atrás. Para paliar este problema, existe la formación bonificada: una vía para financiar (total o parcialmente) cursos alineados con el puesto y la actividad.
La Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE) - históricamente conocida como “Fundación Tripartita” - articula y da soporte técnico al sistema, de modo que las organizaciones, especialmente las más pequeñas y los trabajadores con mayores necesidades, puedan acceder a formación relevante sin tensionar su presupuesto.
Importante: FUNDAE no es un proveedor de formación: no diseña ni ejecuta cursos. Si alguien "vende cursos de FUNDAE" con esa promesa, desconfía. FUNDAE gestiona y supervisa el sistema; las acciones formativas las imparten centros y proveedores.
Hasta 2015, las funciones de la entonces “Fundación Tripartita” estaban reguladas por el Real Decreto 395/2007, que desarrollaba el Subsistema de Formación Profesional para el Empleo.
Con la aprobación de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, este Real Decreto quedó derogado y se estableció un nuevo marco legal:
Se refuerzan los controles frente a fraude.
Se mejora la transparencia y la trazabilidad de las bonificaciones.
Se reconoce a la FUNDAE como entidad colaboradora del SEPE y de las administraciones públicas en la gestión del sistema.
Actualización normativa 2025: mayor control y exigencia documental
El Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, desarrolla la Ley 30/2015 y regula el funcionamiento de la formación programada por las empresas. Es una de las normas más citadas en actuaciones de seguimiento y control.
En 2025, este reglamento ha sido modificado por el Real Decreto 1189/2025, que refuerza especialmente:
La identificación contable diferenciada de los costes de formación bonificada.
La obligación de conservar la documentación justificativa (facturas, registros contables y documentación de ejecución) durante al menos cuatro años, o el plazo superior que resulte aplicable conforme a normativa europea.
La consolidación de las actuaciones de seguimiento y control, tanto en tiempo real como ex post.
El régimen de devoluciones totales o parciales en caso de irregularidades, superación del crédito disponible o incumplimientos documentales.
Asimismo, se delimita expresamente el papel de la FUNDAE como entidad colaboradora técnica, correspondiendo al SEPE el ejercicio de potestades administrativas y, en su caso, la puesta en conocimiento de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Cada empresa dispone de un crédito formativo (crédito FUNDAE) derivado de sus cotizaciones por Formación Profesional. Ese crédito se recupera vía bonificaciones en los seguros sociales tras realizar y pagar la formación. Si no se usa, se termina perdiendo.

En términos prácticos, hablamos de cursos bonificados o cursos con coste 0 neto, cuando la empresa debe asumir el coste inicial de la formación, pero es posible que recupere el 100% de la inversión.
Cualquier trabajador en el Régimen General de la Seguridad Social. Los autónomos (RETA) y funcionarios quedan fuera de esta bonificación.
El empleado tiene derecho a formarse a través del sistema siempre y cuando la empresa cumpla con los requisitos establecidos, exista acuerdo empresa - RLPT (si existiera) y la formación es pertinente con el puesto y la actividad.
Ejemplo: un curso de corte de jamón no se bonifica si trabajas en un despacho de abogados.
Tener centros de trabajo en España y sus trabajadores cotizan por Formación Profesional.
Estar dada de alta durante todo el periodo del curso.
No tener deudas con Hacienda ni la Seguridad Social, e informar a la RLPT (si existiera).
Comunicar el inicio y la finalización de las acciones formativas en la aplicación de FUNDAE, cumpliendo con la normativa y plazos establecidos.
Garantizar el desarrollo satisfactorio y la gratuidad para el trabajador, y asegurar la evaluación de las acciones formativas.
Realizar el pago de los cursos realizados.
Someterse a las actuaciones de comprobación, seguimiento y control que realicen las Administraciones Públicas competentes.

Más adelante iremos desarrollando paso a paso qué debe hacer una empresa para gestionar su propia formación bonificada. Puedes autogestionarla o externalizar la gestión FUNDAE con una entidad especializada para asegurar cumplimiento normativo, plazos y documentación.
En este caso es mucho más sencillo; la entidad externa se ocupa de toda la operativa y comunicaciones oficiales. La empresa firma el convenio de encomienda con la entidad externa.
La formación bonificada nació para elevar la cualificación profesional y es una manera de financiar la formación sin que suponga al empresario una carga económica extra. Sin embargo, muchas empresas huyen de los cursos bonificados y lamentablemente persisten prácticas de bajo valor que erosionan la confianza.
Hay empresas cuyo único objetivo es agotar tu crédito sin alinear contenidos con necesidades reales, competencias clave ni indicadores de impacto (p. ej., mejora de productividad, KPIs del área, retención de talento).
Desde Babelia queremos ayudarte a detectar las malas prácticas más habituales:
Señales de alerta:
Solo hablan de “formación gratuita”, no de resultados.
Ofrecen regalos a cambio de contratar sus servicios, no vinculados al aprendizaje.
Ofrecen servicios ajenos como “obsequio” (LOPD, SEO, ISO…) como gancho.
Listados cerrados sin ficha de curso, objetivos, metodología ni evaluación.
Precios calcados a módulos bonificables (420€ por curso o para grupos 9€/h o 13€/persona) sin justificar valor.
Dentro de los servicios que ofrecemos a nuestros clientes, se encuentra la gestión de los créditos formativos.
Estas malas prácticas pueden tener como consecuencia:
Devoluciones de bonificaciones por incumplir requisitos.
Pérdida de tiempo y bajo ROI de la formación.
Riesgo reputacional con la plantilla.
Desde la modificación introducida por el Real Decreto 1189/2025, el marco de control y justificación documental se ha reforzado, por lo que resulta especialmente importante conservar adecuadamente facturas, registros contables y documentación acreditativa durante el plazo legalmente exigido.
Muchas empresas asocian los cursos bonificables con formaciones de baja calidad o precios inflados; en el caso del e-learning, además, los requisitos para ser bonificable son muy estrictos y no siempre se cumplen.
Sin embargo, la formación bonificada de calidad sí existe y, cuando se diseña a medida y con proveedores serios, puede aportar un alto valor estratégico a la empresa.
Cómo hacer formación bonificada de calidad
Empieza por la necesidad, no por la bonificación. Define objetivos de aprendizaje y competencias.
Elige especialistas en la materia.
Pide detalles sobre los cursos; objetivos, contenidos, modalidad (presencial/online/mixta), prueba de nivel, horarios, seguimiento, docentes y evaluación.
No decidas solo por precio: contrasta resultados, casos de éxito, opiniones sobre la empresa.
Cuando hayas decidido cuál es el curso idóneo, ahora es el momento de pensar en la bonificación. La mayoría de proveedores serios ofrecen gestión FUNDAE. Siempre tienes dos opciones: gestionarlo vosotros mismos (en nuestra guía puedes consultar cómo), o contar con, como Babelia, empresas especializadas en gestión FUNDAE.
Te vamos a explicar qué es el famoso “crédito formativo”. No existe un anticipo de fondos. El importe se recupera después, vía bonificación en seguros sociales, si se cumplen los requisitos.
Procede de lo cotizado por Formación Profesional el año anterior. Sobre esa cantidad se aplica un porcentaje de bonificación, fijado cada año en la Ley de Presupuestos y variable según el número de trabajadores.

Empresas de 1 a 5 trabajadores: reciben un crédito mínimo de 420 €.
Empresas de 6 a 9 trabajadores: pueden bonificarse el 100 %;
Empresas de 10 a 49 trabajadores: pueden bonificarse el 75 %;
Empresas de 50 a 249 trabajadores: pueden bonificarse el 60 %;
Empresas con 250 o más empleados: bonifican el 50 % de lo cotizado.
Ejemplo:
La empresa A, con una plantilla media de 37 trabajadores, ha cotizado 2.800 € en concepto de Formación Profesional.
El porcentaje correspondiente por su tamaño es el 75%, por lo que su crédito formativo para 2025 será:
2.800 € x 0,75 = 2.100 €
Este porcentaje no limita lo que la empresa puede bonificar de un curso, sino que solo sirve para calcular el crédito anual disponible.
Si quieres gestionar la FUNDAE para tu empresa, te puede interesar nuestro curso de gestión de FUNDAE; incluye alta en la FUNDAE y asesoramiento durante 12 meses.
Empresas de 1 a 5 personas: crédito mínimo 420€ por defecto. Excepto cuando el crédito asignado sea mayor, algo poco frecuente en empresas de este tamaño.
Empresas de nueva creación: Se consideran nuevas tanto las creadas en el año anterior como durante el año en curso:
Si la empresa se crea en 2025, el crédito será el número de trabajadores incluidos en el primer boletín de cotización multiplicado por 65 €.
Si se creó en 2024, puede elegir entre aplicar el procedimiento general o esta fórmula, optando por la opción más favorable.
Nuevos centros de trabajo: además del crédito general, se suman 65 € por cada trabajador incorporado al abrir nuevos centros.
Grupo de empresas: cada una puede usar el crédito acumulado del grupo, siempre que no supere el 100 % de la cotización en formación profesional de cada empresa.
Sí, 420€ para quienes cotizan por Formación Profesional, independientemente del tamaño y la fecha de creación.
Es global para la empresa (no por centro). Puedes concentrarlo en un perfil crítico o repartirlo según necesidades.
Con RLPT: hay que informar previamente.
Sin RLPT: informar a los participantes.
El crédito corresponde al ejercicio en curso, las empresas de 1 a 49 trabajadores tienen hasta junio de cada año para comunicar en la aplicación de FUNDAE su intención de acumular el crédito no usado durante el ejercicio. Si no se comunica o la empresa tiene 50 o más trabajadores, el crédito no utilizado se pierde al cierre del ejercicio.
Sí, respetando módulos económicos máximos por participante y hora según modalidad y nivel.
Puedes formar al número de personas que estimes, ajustando modalidades (presencial, online, mixta) y cuidando tope por hora/participante.
Depende de módulos, crédito disponible, cofinanciación y ejecución. Hay escenarios en los que el coste neto para la empresa puede ser 0, considerando también cofinanciación vía horas en jornada.

Todas las empresas con más de 5 trabajadores deben asumir una parte del coste de la formación bonificada. Estos son los porcentajes obligatorios según la plantilla:
De 6 a 9 trabajadores: 5 %
De 10 a 49 trabajadores: 10 %
De 50 a 249 trabajadores: 20 %
Más de 250 trabajadores: 40 %
Cursos comunicados sin bonificación: el coste cuenta como cofinanciación, opción frecuente en empresas con más formación que crédito disponible.
Coste superior al bonificable: la diferencia entre el precio del curso y lo bonificado se considera cofinanciación, de forma voluntaria o por falta de crédito suficiente.
Veamos un ejemplo de este último:
Ejemplo 1: Crédito 3.500 €, curso 1.200 €, máximo bonificable 800 €. La empresa recupera 800 € y asume 400 € como cofinanciación.
Si la formación se realiza en jornada laboral, los costes salariales de los participantes cuentan como cofinanciación.
Otro ejemplo de lo que muchas empresas suelen considerar como bonificarse el 100%:
Ejemplo 2: Con un crédito y un curso de 3.500 €, la empresa bonifica todo el importe y, al impartirse en jornada laboral, los 950 € de costes salariales cuentan como cofinanciación.
La opción más “beneficiosa” es impartir la formación en jornada laboral, ya que la cofinanciación se cubre con los costes salariales sin generar gasto extra.
Si quieres saber cuánto crédito FUNDAE tiene tu empresa para formación bonificada, puedes calcularlo fácilmente usando el simulador oficial de FUNDAE, una herramienta gratuita y actualizada que te permite estimar el importe disponible según tus cotizaciones y plantilla: Simulador Crédito FUNDAE
En Babelia Formación nos especializamos en optimizar el crédito FUNDAE y garantizar una gestión eficiente de la formación bonificada para empresas de todos los tamaños.

No solo gestionamos cursos de idiomas, también te apoyamos con formaciones en áreas como prevención de riesgos laborales o protección de datos, siempre adaptándonos a tus necesidades específicas. Trabajamos para que cada euro de tu crédito formativo se traduzca en valor real para tu equipo.
Si necesitas ayuda para gestionar tu crédito FUNDAE o planificar la formación bonificada de tu empresa, nuestro equipo puede asesorarte sin compromiso: Contacta con nosotros
Babelia Formación es el líder de formación in company de idiomas desde 2004 para negocios de cualquier tipo. Con 100+ profesores, damos cobertura a toda España.
Actualización de la normativa sobre la Formación Bonificada en 2026
Gestionar el profesorado de idiomas en el día a día: lo que realmente marca la diferencia en un centro educativo
Gestionar el profesorado de idiomas para universidades, escuelas de negocio y centros educativos: una alternativa más eficiente para equipos académicos
Formación de idiomas para empresas en España: cómo integramos la IA en la formación corporativa sin perder el factor humano
FUNDAE 2026: Guía completa de la formación bonificada para empresas
Aprender idiomas con canciones de Navidad tradicionales
Cómo hacer seguimiento después de una entrevista de trabajo
Guía completa para realizar entrevistas en inglés
Análisis de satisfacción: Cursos de idiomas con Babelia
Cómo preparar tu carta de presentación en inglés
El origen del catalán: ¿de dónde proviene la lengua catalana?
¿Cuántas palabras tiene el español?
¿Cómo funciona la FUNDAE?
10 palabras y expresiones catalanas
Cómo escribir una carta en inglés?
¿Por qué pueden hablar bien el francés muchos catalanes?
Las TIC en la formación de idiomas
Preguntas habituales en una entrevista para medir el nivel inglés