Que nadie se asuste con el título de este artículo. No trata sobre el ejército o la mili, aunque el nombre sea el mismo. El mundo de los negocios está repleto de referencias castrenses, especialmente en inglés. La asociación de la fuerza empresarial con la militar demuestra la importancia que la economía tiene sobre las balas a la hora de dominar el mundo. Sin embargo, aquí vamos a hablar de la segunda acepción de la palabra, que es la de reunir gente para un propósito determinado. En este caso, trabajar. Así que envainad el sable, que no vamos a conquistar nada.

Los procesos de reclutamiento no son más que un previo a los procesos de contratación. Su función principal es la de localizar a una serie de candidatos con unos requisitos concretos y específicos antes de poner en marcha la selección de candidatos. El motivo de que se establezca este filtro previo se debe a una mejora sobre el sistema anterior de recepción espontánea de currículos. Los equipos de Recursos Humanos no tenían tiempo de analizar adecuadamente la vida laboral de los candidatos y se multiplicaban las entrevistas en horario de trabajo.

Por esa razón, se acabó ideando un sistema que permitiera recopilar a aquellos candidatos que cumplían los requisitos de la oferta para luego después trabajar con su información de una manera más profesional.

Con la irrupción de Internet en el entorno empresarial, tanto empresas como agencias de contratación desarrollaron un sistema más proactivo que les permitiera tener mayor y mejor control para el proceso de selección.

Para entender cómo funciona el reclutamiento a través de la web, tenemos que saber cómo funciona el sistema de búsquedas on-line. Imaginemos que queremos comprar un libro. Podemos buscar por el nombre de su autor, el título del libro, el año, la editorial, una temática determinada e incluso el precio. Cada una de estas categorías se denominan campos y funcionan de manera independiente o combinada. Es decir, que podemos buscar libros de Quevedo pero también libros de Quevedo por debajo de 10€. Mucho más sencillo que leerse la historia de la Literatura hasta encontrar lo que buscamos, ¿verdad? Lo mismo sucede cuando los departamentos de Recursos Humanos tienen que analizar todos los currículos que reciben.

Cuando entramos en una oferta on-line, nos encontraremos con un formulario que debemos rellenar. Los campos que aparecen determinan los requisitos específicos que la empresa o la agencia están buscando, para catalogarlos de la mejor manera posible. Por ejemplo, uno de los requisitos básicos es el de conocimientos informáticos. Otro, el idioma.

El e-recruitment, como se conoce popularmente al reclutamiento por Internet, permite que los encargados del proceso de selección dispongan de los candidatos que cumplan el perfil laboral que busca la empresa sin necesidad de perder tiempo descartando o leyendo todos los currículos que reciban.

Pero, sin duda alguna, los mayores beneficiados por el sistema de reclutamiento a través de la web han sido los infomediarios laborales on-line (ILO), más conocidos como portales de empleo. Cuando una persona está buscando trabajo, puede ir página por página de las empresas del sector en el que esté interesado o acudir a cualquiera de los ILO disponibles en la web en la actualidad y ver todas las ofertas de un solo vistazo. Pero su gran ventaja competitiva reside en que, una vez registrado, el CV y los datos del formulario quedarán almacenados en la base de datos, permitiendo al usuario recibir las ofertas que más se ajusten a su perfil laboral. Esto quiere decir que los procesos de reclutamiento agilizan tanto la búsqueda de los candidatos como de las empresas, tanto nacionales como extranjeras. Supongamos que un trabajador por cuenta propia está buscando ofertas de trabajo. Si rellena el campo de nacionalidad de la empresa, su currículo será accesible en cualquier parte del mundo, multiplicando exponencialmente sus posibilidades de encontrar más clientes. Y todo tras cumplimentar un formulario en menos de diez minutos.

No obstante, a pesar de la sencillez que presenta el reclutamiento a través de la web, hay dos matices a tener muy en cuenta.

El primero es que, por muy cómodo que sea, nunca va a reemplazar a la entrevista personal. Recordemos que este sistema sirve para filtrar y catalogar a los empleados potenciales, no para tomar una decisión final. Salvo casos específicos de trabajo desarrollado exclusivamente en la red o teletrabajo, los candidatos deberán acudir a las instalaciones señaladas para el paso decisivo de los procesos de contratación: el cara a cara. Desafortunadamente, es necesario verificar que la información aportada es real y también valorar determinados aspectos psicológicos de los solicitantes.

El segundo se refiere al tipo de personas que escogen la web para encontrar trabajo. Se ha observado que los ILO resultan muy solicitados por gente que busca su primer trabajo, posee limitada experiencia o ya tiene varios años de trabajo acumulados. Sin embargo, la demanda de puestos de alta dirección son muy limitados, dada la reticencia de estos cargos a compartir información en la web.

El sistema de e-recruitment ha modificado la manera de buscar empleo en todo el mundo. Su accesibilidad y facilidad en su uso permite que aquellas personas sin trabajo o empleados planteándose un cambio de aires dispongan de una herramienta que les permita encontrar un puesto de trabajo sin esfuerzos a la vez que les informa de los requisitos necesarios para optar por un trabajo. El idioma, por ejemplo, está animando a la gente a mejorar su formación lingüística para ser más competitivos. Pero también permite a las empresas disponer de un amplio abanico de posibilidades en caso de necesitar reemplazar o expandirse sin miedo a equivocarse.