Hay muchas personas que se sorprenden cuando los profesores les piden que hablen en inglés en las clases. Por algún motivo inexplicable, no asocian lo de aprender un idioma con utilizarlo, provocando incómodos y embarazosos silencios cuando se encuentran con su aplicación en el mundo laboral. El mismo proceso se repite cuando descubren que tienen que hablar en público en lugar de con su profesor o por teléfono. El mágico mundo de la comunicación no entiende de números y las palabras sirven tanto para dirigirse a una sola persona como a una audiencia numerosa. Es la disposición mental de la persona la que le atenaza al encontrarse frente a un grupo de personas, por lo que debemos buscar una solución que aplaque esos nervios. Calmantes aparte, una buena formación y práctica del idioma tienen los mismos efectos que la farmacopea. Y de cómo conseguir hablar inglés en público trataremos aquí.

La oratoria se caracteriza por emplear la palabra como herramienta de información y construcción de ideas ante una audiencia. Requiere ritmo, tiempo y silencio, dado que las personas que nos están prestando atención no van a intervenir en la conversación a menos que nos dirijamos específicamente a ellas. Una conversación, sin embargo, es interactiva, dinámica y generalmente breve en cuanto a las frases empleadas. Además, no sigue un guión determinado, por lo que depende de la capacidad de asociación e improvisación. Por esa razón, toda aquella persona que haya hablado alguna vez en público sabe de la importancia de tener preparado a conciencia su contenido de antemano.

Aquí tenemos el punto clave: su preparación previa. En caso de tener que hacerla en otro idioma, debemos preparar su contenido para corregirlo y adecuarlo a la forma correcta y profesional que este tipo de presentaciones exige. La parte del contenido no resulta ningún problema de realizar para quien tenga que hacerla; la de su traducción dependerá de su nivel de inglés; la de manifestarla verbalmente, de su precisa pronunciación.

Como bien es sabido, el nivel idiomático medio de las empresas españolas es uno de los más bajos en la Unión Europea, lo que dificulta en extremo la realización de una presentación o conferencia con la calidad deseada. Con independencia de su entendimiento por parte de los oyentes, la imagen que da de su contenido tiende a identificarse con la calidad del mismo. En otras palabras, no resulta nada competente dirigirse a una audiencia diciendo algo parecido a yo vender bueno reloj barato.

Formación en el trabajo

Las clases de formación en inglés para empresas nacieron con el objetivo de mejorar el nivel idiomático medio enfocado al lugar de trabajo. Los empleados aprenden, practican, mejoran y perfeccionan sus conocimientos sin salir de las instalaciones de la empresa, para que asocien de manera más rápida su empleo durante el desempeño de sus tareas diarias. Esa orientación profesional se orienta a su vez a las necesidades específicas que dichos empleados puedan tener en un momento determinado del año, permitiendo contar con un profesional en el medio y el idioma que les ayude a transformar un chapurreo en el discurso que represente con fidelidad a la empresa.

Dentro de esta ayuda podemos aprender, por ejemplo, cómo realizar una buena introducción con las palabras y el estilo que se emplean en el resto del mundo en este tipo de situaciones. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero las primeras palabras en pronunciarse son las encargadas de crear una imagen profesional en las cabezas de los oyentes. Una vez entremos en el meollo del tema de nuestro speech, necesitaremos emplear palabras técnicas y expresiones adecuadas dentro la jerga del mundo de los negocios en lugar de su equivalente genérico. Para este tipo de situaciones, siempre pongo el ejemplo de un médico que hable sobre un dolor en el talón en lugar de una inflamación aguda de la aponeurosis plantar del pie. En ambos casos se refiere a una fascitis plantar, pero la segunda es lo que se espera escuchar a un profesional en medicina. Por último, el cierre. Una presentación o conferencia sigue un guión más o menos preestablecido y sería una lástima no rematarlo como corresponde.

Independientemente del contenido, el vocabulario, las expresiones y la pronunciación deben ser las esperadas por parte de la concurrencia, bien sea un grupo de inversores o un kick off internacional. La correcta formación en inglés empresarial y su práctica semanal otorgan la seguridad necesaria para poder dirigirse al mundo en un segundo idioma y hacerlo de tal manera que, al acabar la función, resuene una ovación de satisfacción interna en nuestros oídos.