tiempo en avanzar nivel

El ritmo de vida actual es frenético. Lo quiero para ayer y frases de temporalidad incongruente semejantes suenan todos los días en nuestros oídos. Nos hemos acostumbrado a ellas de tal manera que exigimos la misma velocidad para nosotros. Cursos intensivos, platos listos en cinco minutos, coches más rápidos… Sabemos lo que queremos y cuándo lo queremos: ya.

Esa intensidad puede resultar contraproducente con un idioma. Aprender inglés en quince días es un fantástico reclamo publicitario que acaba frustrando nuestras expectativas al término de la quincena, culpándonos a nosotros del fracaso en lugar de la engañosa publicidad. Hablar inglés desde el primer día es otro de esos casos. Todos pueden aprender a decir un par de frases en la primera clase. Es el interés en las demás lo que nos puede hacer hablarlo correctamente en realidad.

¿Significa esto que hacen falta muchos años para poder decir que sabemos algo? Tal vez para pasar de cero a cien sí, pero para avanzar en el nivel de inglés no hace falta tanto tiempo en realidad.

Nuestro país es famoso por saber hablar inglés… mal. Pero no parece suponer ningún problema, dado que, con lo que conocemos, podemos defendernos. Esta actitud nos ha llevado a estancarnos en la creencia que no necesitamos saber más. La realidad dice todo lo contrario; debemos darle un empujón a nuestro nivel. El problema es que, una vez recorrido todo ese camino en el idioma, no sentimos que avancemos en el mismo y acabamos buscando refugio en lo que ya conocíamos con anterioridad en lugar de forzarnos a subir un peldaño más.

Para aquellos que hayan decidido dar ese paso, la pregunta que surge de inmediato es la de ¿cuánto tiempo me hace falta? Porque, como la respuesta implique una gran cantidad de tiempo, sin empezar siquiera ya nos desanimamos. Conviene ser realistas al respecto; uno puede pasarse mucho tiempo perfeccionando un idioma. Hay vocabulario de sobra para ocupar una vida con él. Pero, ¿es realmente necesario aprenderlo?

Lo que realmente supone un avance en el nivel es la capacidad de expresarnos de manera más precisa y profesional en el idioma. O, dicho de otra manera, de ser capaces de decir lo que realmente queremos y sabemos cómo en nuestro idioma. Y eso, claro está, requiere tiempo. Pero mucho menos del que podáis estar pensando en este momento. Porque, en realidad, el tiempo que se necesita es el de su práctica. Es decir, que si todos los días durante un mes practicamos y aprendemos pronunciación, vocabulario, estructuras complejas y otros términos lingüísticos para referirse a hablar, notaremos un progreso considerable.

Claro, todos los días no es posible. Pero varios días a la semana no suponen tanto esfuerzo. Además, podemos compaginarlo con otros métodos entre clase y clase, como ver la tele en inglés, por ejemplo. Cuanta más presencia en nuestras vidas tenga, mayor prontitud tendrá el avance. Porque al principio no sentiremos ningún cambio – asimilación de información- hasta que suceda. Y, cuando lo hace, notaremos un salto con respecto al pasado considerable.

Pero, ojo; nada de todo esto funciona de manera unilateral. El aprendizaje debe ser recíproco. El curso puede aportar la información, la televisión la parte ociosa, pero el alumno debe añadir interés y esfuerzo a su constancia. Es decir, ponerlo en práctica, hablar y practicarlo al mismo tiempo que recibe los conocimientos en lugar de acumularlos como comida en invierno. De esta manera, en poco tiempo mejorará y, al darse cuenta de ello, continuará mejorando sin preocuparse del paso de los días.