¿Qué quieres ser de mayor? Cuántas veces nos habrán realizado esa pregunta de niños, ¿verdad? Y ahora hacemos lo mismo con nuestros hijos. Es normal; a veces la vocación se manifiesta desde la tierna infancia, otras aparece con el tiempo. Tengamos claro nuestro sueño o simplemente para ganar dinero, el caso es que a todos nos toca trabajar.

Para poder acceder al mercado laboral, dependiendo del puesto, necesitaremos unos estudios, una formación, una experiencia… y también idiomas.

Hablar otra lengua – principalmente el inglés – se ha convertido en una imperiosa necesidad en los últimos tiempos. Y no se trata de un capricho pasajero; es una tendencia que se va a mantener. Eso lo saben muy bien las empresas, que saben de las dificultades actuales un rato largo. También lo saben los trabajadores, que bien sea para trabajar en España o en el extranjero, las posibilidades de crecimiento y de ingresos dependerán, en buena medida, de sus conocimientos profesionales, informáticos e idiomáticos.

Precisamente ahora, en la era de la crisis, conseguir un trabajo no es tarea fácil. Pero, si quieres un consejo, es mucho más sencillo encontrar un trabajo con idiomas.

En los últimos años se ha producido un fenómeno llamado externalización de servicios. Esto permite, por ejemplo, a que una empresa española de capital norteamericano tenga al departamento informático en la India. La estrategia vendrá de Boston en inglés. Y, para poder implementar adecuadamente el trabajo, la empresa española tendrá que hablar con Hyderabad en inglés.  ¿Conclusión? Que si no sabes idiomas, estás perdido.

La fuerte globalización ha hecho que sitios tan distintos como Nueva York, Frankfurt, Osaka y Montevideo estén conectados directamente y hablando el mismo lenguaje. Algunos países lo hablan mejor que otros, claro está, condicionando su expansión de manera clara. Eso quiere decir que si tienes un buen nivel de inglés encontrarás trabajo.

Pero aquí surge un nuevo problema: ¿qué se considera un buen nivel de inglés? Básicamente, ser capaz de comunicarse adecuadamente. Y eso no es tan sencillo de saber.

Las empresas españolas necesitan contar con una plantilla eficaz y diligente en el trabajo a la vez que con buena interacción oral en inglés. Lamentablemente, este idioma ha sido relegado a categoría de asignatura escolar -como el latín – durante tanto tiempo que no se dispone de un método adecuado para evaluarlo.

El inglés en la entrevista de trabajo

Cuando se realiza una entrevista de trabajo, disponemos de un CV donde aparece reflejada nuestra titulación y/o experiencia laboral. De esta manera, los departamentos de Recursos Humanos verán si la persona es adecuada o no para el puesto. Con el idioma no sucede lo mismo. Es decir, no tenemos un CV lingüístico que muestre la realidad. ¿Sabe inglés? Pues claro, sí.

Como hemos visto antes, esa respuesta no es adecuada para los tiempos que corren. Saber decir la hora, preguntar por el nombre y decir alguna cosa que hiciste ayer no son conocimientos suficientemente sólidos para la importancia que requiere este idioma en el mundo de los negocios contemporáneo.

En algunos casos, las empresas realizan una breve encuesta que sirve de tanteo y poco más. La mayoría de las personas que se encargan de este tipo de entrevistas no están capacitadas para saber si el entrevistado domina el inglés o no. Simplemente comprueban que lo sepa hablar. Conozco casos en los que el entrevistador formulaba las preguntas con un inglés incorrecto.

Los test de nivel para empresas ofrecen ese CV lingüístico tan necesario para que las empresas acierten con la contratación de los nuevos empleados. Este tipo de pruebas desglosan todas las habilidades orales de los solicitantes de tal manera que su verdadero nivel esté a disposición de quien tenga que tomar la decisión de contratación sin margen de error.